Episode Transcript
[00:00:00] La calidad de tu pensamiento.
[00:00:02] De todas las cosas que tú tienes que cuidar como responsable de tu propia vida, de tu propia carrera, de tu propio negocio, de tu propio puesto de mando, lo que más tienes que cuidar de todo es la calidad de tu pensamiento.
[00:00:29] Y cuando digo la calidad, me refiero realmente tener cierta certeza de que lo que piensas es más o menos algo sano, algo suficientemente profundo, suficientemente amplio, suficientemente claro como para que en el momento en el que tú tomas decisiones, tengas la sensación de que la materia en la que te basas es suficientemente buena. Es como el que hace pan. El que hace pan tiene que tener ciertas medidas. Tengo buena harina, tengo buena sal, uso buen agua, y entonces sé que un pan será bueno.
[00:01:08] Luego puede ser de un gusto o de otro, luego puede ser un día quedar mejor, otro día quedar peor. Pero la materia prima es de calidad.
[00:01:16] Y una de las cosas que tenemos que cuidar más en este mundo, en este momento en el que vivimos, es la calidad del pensamiento.
[00:01:25] ¿Por qué? Pues mira, porque estamos bombardeados por un montón de elementos que lo que hacen es deteriorar sistemáticamente la calidad de lo que pensamos.
[00:01:35] Nos hacen creer que leer ya no es posible porque nos interrumpen continuamente. Y entonces no tenemos nunca la tranquilidad suficiente para sentarnos y leer dos horas debajo de un árbol o en el sofá de tu casa. Tenemos continuamente que estar atendiendo a notificaciones, a llamadas de atención, a redes sociales, a discursos enloquecidos que lo que hacen es interrumpir sistemáticamente cualquier tipo de concentración. Y eso deteriora el pensamiento.
[00:02:06] Estamos también entrando cada vez más, unos más que otros, pero hay una tendencia internacional, que no es solamente local, a dividir los grupos por los que están conmigo, los que están contra mí, mis colegas, mis amigos, mis enemigos. Hay una especie de moda de polarización.
[00:02:29] Por tanto, eso inevitablemente deteriora el pensamiento.
[00:02:33] Porque si tú estás todo el tiempo oyendo gente con la que estás de acuerdo primero, el embudo cada vez se estrecha más.
[00:02:42] Cuando vivíamos en un mundo donde escuchábamos la opinión de muchos, es más, intentábamos escuchar la opinión de todos aquellos que somos boomers y somos de la época en que se compraban periódicos en papel. Y entonces comprábamos dos o tres periódicos de distintas tendencias, posiblemente no a diario, pero un domingo si había un hecho importante, se compraba el periódico más progresista, menos progresista, más de derechas, más de izquierda. Es decir, se oían, se leían diferentes voces para construir una idea más completa y por tanto más compleja.
[00:03:15] Entonces eso se ha ido deteriorando por muchas razones. Primero porque el acceso, curiosamente, a medida que se amplía, hace escoger de una manera más clara.
[00:03:28] Porque cuando En los años 80 o 90 íbamos al quiosco, pues hombre, había una cosa que era fácil de escoger. Había muchos periódicos, muchas cabeceras, se miraban los titulares, se conocía qué periódico era, de qué tendencia, y se escogía uno de cada para entendernos.
[00:03:45] Entonces teníamos opiniones diversas sobre la misma cosa y las leíamos al tiempo de forma de poder crear nuestra propia posición con más salud.
[00:03:57] Hoy en día, el propio origen de la información nos obliga de alguna forma a entrar en un canal determinado donde no llegan las voces de los otros. Entonces, ¿Qué tendemos a hacer? Es decir, vas a lo que conoces porque es lo que te devuelve cierta sensación de confort, cierta sensación de seguridad, de tranquilidad ante una oferta que lo que genera es incertidumbre, es un exceso de responsabilidad.
[00:04:26] ¿Cómo voy yo a recibir toda esta información si luego no voy a tener el tiempo, las herramientas, los mecanismos para saber qué es verdad y qué no lo es?
[00:04:38] Por tanto, como creo que no tengo esos mecanismos de antemano, escojo lo que creo que es verdad de antemano. ¿Y quién dice la verdad? Pues los míos. ¿Quién más va a decir la verdad? Los míos. ¿QuIénes son los míos? Los que siempre piensan como yo. Y si un día yo no pienso como ellos, el problema será mío.
[00:04:59] Si yo un día no pienso como los míos, el sistema está montado de tal forma que si tú ya no piensas como los tuyos, antes de dudar de los tuyos, dudarás de ti.
[00:05:11] Porque hay una fractura en la pertenencia.
[00:05:16] Si yo ya no pienso como los míos, entonces ¿A dónde pertenezco yo?
[00:05:21] Me quedo suelta, me quedo suelto, soy el patito feo, soy la oveja negra, soy alguien que ya no está en el rebaño. ¿Y esto cómo se soluciona? Pues normalmente se soluciona con un ataque de pánico y volviendo al redil, volviendo al grupo, volviendo a la opinión común, volviendo a la opinión de todos, aunque no sea del todo la mía.
[00:05:43] Pero es muy difícil mantener una postura así. Es muy difícil mantener la salud de tu pensamiento para espera, yo ya no pienso como los míos. Entonces ¿Qué pienso? ¿Quién se ha movido? Y esto que a veces se da en temas políticos, otras veces se da en temas religiosos, otras veces se da en temas de decisión, si eres un decisor, tienes que tener mecanismos para poder reaccionar ante eso.
[00:06:10] Y algunos de los mecanismos tener siempre contrapartes. Es decir, tener lo que te contaba del quiosco antes, tener ¿Dónde está el periódico que opina lo contrario a lo que opino yo normalmente? Es decir, tener gente que me dé un feedback suficientemente opuesto para que me valga continuamente como contraparte, como contrapeso. Pero claro, para que alguien me diga algo distinto a lo que yo creo, lo primero que tiene que tener la otra persona es libertad.
[00:06:45] Tiene que tener la capacidad de no depender de mí para nada.
[00:06:50] Por eso los empleados no pueden dar feedback con cierta libertad a los jefes, por ejemplo.
[00:06:58] Una first line no puede dar con una auténtica libertad opinión contraria a sus CEOs.
[00:07:04] Porque en el fondo existe siempre la posibilidad de que haya una contrapartida desagradable. Y como no le gusta lo que le he dicho, a partir de mañana no me pregunta. Como no le gusta lo que le he contestado, a partir de mañana toma represalias contra mí. Es más, me puede echar, me puede quitar el bonus, me puede de alguna forma hacer pagar la discrepancia.
[00:07:26] Eso pasa con asesores externos también.
[00:07:29] Necesitas tener asesores lo suficientemente independientes como para que puedan decirte perfectamente lo contrario a lo que tú piensas. Porque les dé lo mismo si le vas a seguir pagando o si no.
[00:07:46] Si tú tienes un asesor que tiene tres clientes y con esos tres clientes necesita vivir, difícilmente le dirá la verdad a los tres, porque en algún momento tendrá que poner en la balanza el bueno. Si no les gusta lo que les digo, podrán tomar represalias contra mí y podré perder mi propio bienestar.
[00:08:05] ¿Y quién está dispuesto a perder el bienestar por la calidad del pensamiento del que paga?
[00:08:11] Muy poca gente.
[00:08:13] Por eso es importante que quien te asesora, quien te aconseja, quien te aporta ideas, sea lo suficientemente independiente como para que pueda llevarte la contraria.
[00:08:28] Y esto tiene trampa, porque para que sea independiente tiene que ser independiente económicamente. Y para eso tienes que contratar gente cara.
[00:08:36] Parece raro, pero si tú contratas gente muy barata, lo normal es que siempre haya trabajado muy barato y no tenga independencia financiera.
[00:08:44] Entonces, una vez más, si eres un gran decisor, si eres un decisor en general, pero si eres un gran decisor, porque decisores somos todos, decide el niño que escoge un juguete o escoge otro, decide el anciano que cruza o no cruza la calle.
[00:08:59] Pero cuando hablo de gran decisión me refiero a aquellas personas que decidimos para nosotros y para otros.
[00:09:06] Tomamos decisiones que de alguna forma embarcan la vida y las y el entorno de los CEOs, los políticos, los empresarios, los emprendedores, aquellos que estamos en un entorno donde al decidir arrastramos de algún modo a otros en nuestra decisión. Por tanto, para resumir, lo más importante que tienes que cuidar como decesor es la calidad de tu pensamiento y esto es clave Episodio te dejo pensando es que estás listo para empezar a transformar tu negocio o tu cabeza. Y si quieres tener una conversación directa conmigo, puedes agendarla en el enlace que verás aquí o en conversación de Negocios. Com. Nos vemos en el próximo capítulo o en CoinDeneocos.comercial.