Episode Transcript
[00:00:02] Voy a darte una receta de cuatro pasos que te permite no confundir nunca más un sprint y una maratón. Y escucha porque esto te vale para el negocio y para la vida.
[00:00:33] Entender la diferencia entre correr una maratón y correr un sprint te puede salvar la vida y mejorar el negocio.
[00:00:41] Una de las cosas que pasa con este ruido impresionante en el que estamos metidos y con esta sensación de que todo tiene que ser inmediato, que está muy ligada con el tema de las redes, del scroll, de esa especie de satisfacción inmediata que buscamos todos de una forma o de otra, que a veces nos lleva a pensar que estamos continuamente en pequeñas carreras de 100 metros. Como si el objetivo que está imagínate a 10 kilómetros lo corriéramos como a saltitos de 100 metros cada uno, pegando acelerones y entonces avanzando de 100 metros en 100 metros. Y esa no es la manera de correr una maratón.
[00:01:15] En este mundo donde parece que nos hemos vuelto todos muy nerviosos y queremos que las cosas sucedan ayer, en el fondo quien tenga la capacidad de controlar el tiempo, controlar la velocidad y controlar el ritmo será quien conseguirá llegar mejor y más avanzado. La verdad es que esto que te acabo de decir puede valer para una buena vida sexual, pero no es el objetivo del podcast. Así que vamos a seguir en otra cosa. Lo que te decía, si tú confundes una maratón como un montón de sprint chiquititos de 100 metros, lo que va a pasar es que vas a estar continuamente agotado. Y si tú piensas que una maratón dura 300 metros o 600 metros, o que el objetivo está mucho más cerca de lo que tú crees, vas a estar continuamente ansioso.
[00:01:59] Busca un objetivo, fíjalo y mire a qué distancia. Y yo te puedo asegurar que la gran mayoría de los objetivos importantes en esta vida no están pegados a la nariz. Están a 47 kilómetros y medio. Y eso no es una distancia eterna. Una maratón se corre en un día, en una semana. Es decir, son plazos razonables para el ser humano globalmente, al margen de la neura que nos ha vuelto a las redes. Hay que conseguir enganchar en un scroll a alguien en dos segundos. Da la sensación de que pensar en correr 47 kilómetros y medio es una locura, pero no es así. Los objetivos importantes suelen estar lejos. Es muy difícil que un objetivo importante esté pegado a la nariz.
[00:02:38] Entonces busca el objetivo, defínelo, nómbralo y más o menos calcula la distancia vital a la que está.
[00:02:48] Si son 47 kilómetros y medio puede ser que voy a conseguir esto dentro de tres años, voy a conseguir esto dentro de seis meses, voy a conseguir esto cuando sea mayor. Es decir, pon objetivos que estén en tiempos humanos, no en tiempos de inmediatez.
[00:03:06] Entonces no es muy difícil. Mira, te doy cuatro trucos para que cada vez que tengas la sensación de que vas a empezar a correr un sprint te puedas parar y poner ritmo de maratón. En ritmo de maratón tiene varios componentes. Primero, escoge bien tus batallas. Es decir, no estés continuamente peleando batallas por todos lados. Es decir, no hagas sprint continuamente hacia sitios diferentes. Si vas a correr una maratón, sabes que empiezas aquí y tienes que correr un determinado camino hasta que la meta está marcada y en un sitio determinado. Por tanto no puedes ir pegando brincos a los laterales.
[00:03:42] Recuerda cuál es tu objetivo. Es decir, estoy corriendo la maratón porque se lo he prometido a mi bisabuela, estoy corriendo la maratón porque esto mejora el negocio, estoy corriendo esta maratón porque esto me pondrá en mejor posición profesional. Es decir, recuerda cuál es el objetivo. Luego dosifica tus fuerzas porque nadie puede correr 47 kilómetros y medio todo el tiempo a máxima velocidad.
[00:04:07] Lo que hacen bien los buenos maratonianos es que dosifican la fuerza. Cuando notan que están cansados, ¿Sabes lo que hacen? Corren más lento.
[00:04:17] Da lo mismo lo que digan las redes, da lo mismo lo que tengas la sensación de que te requiere el medio. Si tienes que ir más lento, sencillamente vas más lento y si te tienes que parar, sencillamente te paras. Porque otra cosa que tienes que saber es si si tu objetivo es llegar el primero de un pelotón muy grande que ha salido desde un punto o si tu objetivo es cubrir la maratón y llegar a 47 kilómetros y medio en algún momento de tu vida.
[00:04:45] Por tanto, repito, escoge bien tus batallas, recuerda cuál es tu objetivo, dosifica tus fuerzas y al final búscate un mantra, una frasecita sencilla, fácil que que te ayude cuando estás así como flojo yo no quiero correr ninguna maratón y no me importa dónde está la meta en ese momento. Tira del mantra que has escogido antes de empezar. Por ejemplo, estoy en esta maratón para conseguir mejores condiciones de vida para mí y para mi familia. Eso es una razón para correr una maratón, para tener un buen negocio y para tener una buena carrera. Por ejemplo, corro esta maratón porque me he prometido darme mejores condiciones de vida. A mí, no a nadie de mi entorno, a mí.
[00:05:29] Corro esta maratón porque es un reto profesional. Corro esta maratón por lo que tú te quieras contar, pero lo recuerdas para decírtelo en los momentos en que quieras aflojar, entonces bajas el ritmo. Y cuando estás a punto de parar, espera, que yo estoy en esto porque lo que quiero es conseguir lo que sea. Y ahí tienes tu mantra. Entonces, los cuatro trucos son sencillos, sencillísimos. Escoge qué batallas vas a pelear. No estés a 40 sprint a la vez que te saquen del gran camino de la maratón. Recuerda dónde está la meta. Es decir, recuerda qué objetivo has fijado. Dosifica tus fuerzas y repite el mantra que tú te hayas dado antes de empezar.
[00:06:10] Esa es la receta para distinguir las maratones de los sprints.
[00:06:15] Esta es la receta de 4 pasos para no confundir las maratones con los sprints.
[00:06:21] Así es facilísimo. ¿A que sí?
[00:06:24] Si este episodio te dejó pensando, es que estás listo para empezar a transformar tu negocio, o tu cabeza, o los dos. Y te lo digo porque ese es mi trabajo. Soy mentor en procesos de crecimiento o cambio, o juntos. Y eso va de dos pensar y hacer. Trabajo siempre en mentorías uno a uno, nunca en grupo. También tengo formatos intensivos de inversión. Un fin de semana o una semana completa, solos tú y yo, remangados y enfocados en tus necesidades y tus mejoras. Eso es lo que yo hago. Además de este podcast, si quieres leerme mis libros están en Amazon. Y si quieres tener una conversación directa conmigo, puedes agendarla en el enlace que verás aquí o en comprarse iOS. COM. Y si este podcast te aporta valor, deja tus 5 estrellas para que ayude a que le llegue a otros que también lo necesiten. Lo dicho, tú y yo nos vemos en el próximo capítulo o en conversationdenegocios. Com. Hasta la próxima.