Episode Transcript
[00:00:02] Hola, esto es un.
[00:00:10] Hola, esto es una edición un poco especial porque voy a aprovechar la edición para contestarle a Anabel que me ha llamado. No vuelvo otra vez.
[00:00:20] Esto es una edición un poco especial porque voy a contestarle a Anabel que me ha escrito a mi correo con una pregunta concreta que no voy a repetir porque es confidencial. Pero la pregunta de Anabel gira, Anabel, atenta ahora, gira en torno a tener control sobre lo que hace ella y no otros, y a cuándo necesitas o no necesitas de los demás. Entonces, Anabel, anota, este es un ejercicio que vale para Anabel y vale para todos los que estéis escuchando, para ti también. Entonces, la primera ¿Tú te puedes morder las orejas?
[00:00:57] No, ¿Verdad?
[00:00:58] No pruebes. No pruebes porque no puedes. Es decir, tú para morderte las orejas necesitas de otros.
[00:01:03] Es decir, necesitas de alguien que tenga confianza y que no sea tu perro posiblemente, que te muerda las orejas. Es decir, hay cosas que uno no puede hacer solo, por ejemplo, morderse las orejas. Sin embargo, hay cosas que no se pueden hacer solos y que parecen como menos obvias. Sin embargo, hay cosas que tampoco se pueden hacer solos y parecen curiosamente menos obvias. Por ejemplo, mirarte la espalda. Para mirarte la espalda necesitas un espejo, sea uno que tienes, sea alguien que te sujete un espejo, o sea alguien que te muestre lo que no ves.
[00:01:37] Entonces, Anabel, otra vez para ti, hay cosas que tú no puedes hacer sola, porque necesitas de otros que vean donde tú no ves, es decir, que miren tus ángulos ciegos. Ese ejemplo que yo pongo siempre de. ¿Sabes esas columnas del garaje que se aparecen cuando uno da marcha atrás y que nadie las ve? Todo el mundo juraría que no estaba ahí hasta que te la das, porque están en el ángulo ciego. Ese punto donde no lo ves tú, no lo ven los tres resurrectores cruzados, es un punto ciego. Eso lo tienen los garajes y los coches y lo tenemos nosotros.
[00:02:11] Entonces, Anabel, a tu primera parte de la pregunta cosas que tú no puedes hacer sola. Por lo tanto, tendrás que decidir a quién en tu entorno le das acceso a determinados elementos que pueda juzgar para poder participar en tu realidad, es decir, en tu esquema de decisiones, en tu manera de ver las cosas, en tu manera de juzgar, en tu manera de mover las piezas para ver mejor la foto que tienes. Esa es la primera parte de la respuesta para ti, Anabel en concreto, y yo creo que para todos los otros que no sois Anabel, no me gusta no tutearte, aunque no seas Anabel, pero en fin. Y para ti que no eres Anabel, pues también piensa que hay cosas que no puedes hacer solo ni sola, porque necesitas de alguien que haga aquello que tiene que ver con tus puntos ciegos, con eso que o no queremos ver o no podemos ver, o está tan enterrado y tan mezclado con otras cosas que se nos confunde. Entonces esa es la primera parte de la respuesta a la pregunta que me hizo Anabel, que insisto, por si te acabas de incorporar ahora, es confidencial y no la puedo comentar, pero entendí que os valía a todos.
[00:03:19] ¿La otra parte es qué significa cuando tú le das poder a otra persona para entrar en tu contexto?
[00:03:28] Y eso es algo muy importante, porque se confunde el tener poder, por ejemplo, ser tu jefe o incluso ser tu cliente, con tener poder sobre tu contexto. Son dos cosas distintas.
[00:03:42] Sobre mi contexto solo mando yo, sobre mis condiciones de vida mando yo, sobre mis decisiones personales mando yo. Obviamente todo eso está mezclado con cosas que pasan con poderes de fuera, es decir, es obvio que a mí me influye el gobierno regional, me influye el ayuntamiento donde vivo, me influyen mis vecinos, la comunidad de vecinos, me influyen mis clientes cuando ponen determinadas condiciones, me influían mis jefes, me influyeron después los accionistas de las empresas que yo dirigía, como te pasa a ti, seas o no Anabel, tú tienes un montón de elementos, pareja, amigos, hijos, clientes, socios, jefes, vecinos, que tienen influencia sobre tus condiciones para tomar decisiones.
[00:04:34] Pero hay algo que es irrenunciable, nuestras decisiones las tomamos nosotros.
[00:04:42] Y esto es la segunda parte de tu respuesta, Anabel, es decir, sobre tu escenario el control es tuyo y lo inteligente es no escudarse en como otros tienen poder. ¿Entonces ya ni me preocupo y que otros decidan o que otros influyan sobre mí y me marquen las condiciones, porque como yo no puedo hacer nada, al final para qué voy a dedicar tiempo a mirar el escenario, a construir alternativas, si total manda el cliente, si total manda al jefe, si total manda el gobierno, si total manda la junta de vecinos? No, rotunda, clara, vehementemente No, porque eso tiene dos problemas. Primero, que terminas dejando de decidir sobre cosas que sí te influyen, que sí te importan, que sí te marcan, que sí te condicionan, y que sí son tu entorno y que sí dependen de ti.
[00:05:35] Y porque como no lo estudias, dejas que otros que sí lo han hecho impongan condiciones que no tienen por qué ser las que te interesan a ti.
[00:05:44] Y vuelvo a repetir, esto no es una alegoría a la.
[00:05:55] Ahora me saldrá.
[00:05:59] Y vuelvo a repetir, esto no es un manifiesto anarquista. Yo no estoy diciendo que cada uno haga lo que quiera porque nadie manda sobre nadie, y porque todos somos seres libres y happy flower y hemos vuelto al año 68 del siglo pasado porque yo soy muy boomer. No, estoy diciendo que incluso allí donde te ponen condiciones, y eso lo cuentan bien los que han estado en prisión, los que han estado secuestrados, hay espacios que tú tienes que proteger aún en las peores condiciones. Aunque sea un espacio en tu mente, aunque aunque sea un espacio en tu espíritu, hay espacios que son exclusivamente tuyos. Y en esos espacios, y he puesto ejemplos extremos, la cárcel, un secuestro, es decir, incluso en situaciones extremas, nuestro espíritu, nuestra conciencia, tiene la capacidad de escoger qué posición tenemos, de escoger con qué nos alimentamos para sujetarnos, de escoger qué convicciones mantenemos.
[00:06:58] Y evidentemente no voy a volver a poner el ejemplo de las situaciones extremas como la cárcel, o un secuestro, o situaciones de guerra, porque eso son situaciones mega extremas, pero tu jefe no es un carcelero, tu socio no es un secuestrador, tus hijos, tu familia, tus clientes no son violentos, imponen condiciones porque tú no sabes recordar cuál es tu propia posición.
[00:07:25] Entonces, Anabel, como resumen, en la posición que tú tienes ahora, tanto la primera parte de la pregunta como la segunda, construye una posición que sea tuya y empieza por yo qué es lo que quiero. Olvídate de que te van a condicionar otros, porque en esta parte de la imaginación, esta parte del construir tu posición no te está condicionando nadie. Mientras construyes la posición, es un dibujito en un papel o es un pensamiento mientras pasas por el parque. Entonces, en ese paseo por el parque, en ese dibujito en el papel, ¿Qué quieres?
[00:07:56] ¿Tú qué quieres? ¿Cuál es tu objetivo? Seas Anabel o seas el otro, ¿Cuál es el objetivo y no tengas un objetivo cortito? Bueno, mi objetivo es llegar a fin de mes, mi objetivo es que me pague el sueldo, mi objetivo es que el cliente me acepte la subida de sueldo. No, perdón, mi objetivo es que el cliente me acepte la subida de precios. No, ¿Cuál es tu objetivo por el cual necesitas o quieres o has puesto un escenario por el cual quieres que el cliente te acepte la subida de precios? Tu objetivo no es esa primera meta. ¿Cuál es el objetivo detrás?
[00:08:29] ¿Tú qué quieres conseguir cuando quieres que el cliente te acepte un precio más alto?
[00:08:33] Ese es tu objetivo y posiblemente ni siquiera es ese. Es lo que quieres conseguir. Una vez que hayas conseguido eso, entonces Anabel, ponte a hacer el ejercicio con papel y lápiz.
[00:08:44] Papel y lápiz, Vicky y Galguito, papel y lápiz, dibújalo, escribe mucho, escribe y tacha. No importa durante todo el tiempo que estés haciendo ese ejercicio, nadie te está condicionando.
[00:08:59] Pero necesitamos, Anabel y los demás, necesitamos todos, incluida yo, recuperar la libertad de posición.
[00:09:08] Nuestro posicionamiento como personas, como votantes, como proveedores, como clientes, como empleados, como parejas, como hijos, como padres, como todo, como vecinos, como ligues, como clientes del estanco o de la tienda que vende faldas cortas. Nuestra posición depende de lo que hayamos decidido nosotros.
[00:09:33] Y es desde ahí que nos dejamos influir o que nos ponemos en una situación donde inevitablemente nos van a influir.
[00:09:40] Pero si yo pongo un flan en un sitio donde todo el mundo lo va a marcar y le va a echar influencia, seguramente el flan se disuelva rapidísimo. Pero si lo que pongo es un trozo de hierro con una posición bien clara, es mucho más difícil que la influencia lo lleve para donde le dé la gana.
[00:09:59] Dicho todo esto, creo que esto ha sido una edición, un episodio del post podcast, un episodio del podcast un poco raro porque he contestado la pregunta de Anabel, que tenía dos partes.
[00:10:10] No me parece mal sistema. Si alguien más tiene una pregunta, pues posiblemente podemos hacer algo parecido, siempre y cuando sea de utilidad para muchos. Anabel, si necesitas algo más, me vuelves a escribir y retocamos esto a los demás. Espero que te haya servido porque esta edición, dado que estamos en el puente de mayo, pues ha sido diferente. Cómo es diferente este fin de semana.
[00:10:31] Hasta la próxima.